martes, 13 de marzo de 2012

Control de esfínteres

El control de esfínteres es un paso más en el proceso de crecimiento del niño/a en su autonomía de hábitos en general y en los de higiene en particular.
Este sólo se puede realizar cuando el niño/a ha adquirido la suficiente madurez como para dominar el movimiento voluntario del esfínter. Hay unos indicadores que nos informarán de este aspecto:

  • Que tenga dos años cumplidos
  • Se quita el pañal porque está incomodo y no le gusta la sensación de mojado
  • Muestra interés cuando otros niños hacen pis en el WC
  • Expresa que quiere ser limpiado
  • Identifica que está sucio o no
  • Pasa un tiempo seco
  • Tiene adquirido el equilibrio suficiente para estar sentado
Por tanto el objetivo es que los/as niño/as controles esfínteres diurnos siguiendo su propio ritmo madurativo

Los pasos para lograr el control diurno:

   1.  Esperar a que esté preparado


El niño está listo para aprender a utilizar el orinal si:

  • Tiene entre 2 y 2 años y medio cumplidos
  • Reconoce que ha hecho algo en su pañal
  • Suele aparecer seco después de la siesta
   2.  Introduce el orinal:  

Compra el orinal con tu hijo/a, enséñale para que sirve. Déjalo en el cuarto de baño, antes de proseguir para que se acostumbre a verlo. Enséñale a sentarse en él, pero de momento con el pañal puesto

   3.  Recuérdale a menudo el uso del orinal

Ten el orinal a mano, y sugiere al niño a sentarse en él después de una comida, de beber, de un tentempié o de una siesta y siempre que muestre algún signo de necesitarlo

   4.  Ayúdalo a usar el orinal:

Anímalo a usar el orinal pero no le presiones.

  • Si el niño se levanta inmediatamente. Sugiérele que se siente un poco más, unos cinco minutos. Aprovechar esos momentos para verbalizar lo bien que lo ha hecho
  • Si se va solo al orinal. Cuando se siente solo, ensálzale lo bien que lo ha hecho, y dile lo bueno que es.

    5. Si tiene un accidente, no lo regañes

     6.  Quítale el pañal en las siestas, lo haremos cuando comience a usar el orinal durante el día y su culito aparezca seco

    7. Invítalo a sentarse en el orinal en horas determinadas, por la mañana al levantarse, después de la siesta, antes de marchar a dormir…

     8. Déjalo que os vea utilizar la taza

     9. Cuando comience a usar el orinal durante el día, sugiérele que use la taza como tú, acopla su asiento infantil para que tenga seguridad de no caerse

 
* Es necesario que exista una coordinación con la tutora en el momento de tomar esta decisión. Se debe estar relajado y o alterarse por los retrocesos del niño. No debemos castigarlo ni regañarlo cuando “se le escape”. Es necesario que exista compromiso una vez tomada la decisión. Mostrar siempre afecto y no compararlo con otros niños/as